LA LECTORA EMOCIONAL

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“The Reader” Albert Joseph Moore

Se utiliza el concepto de “lectora emocional” para hacer una distinción entre diferentes acercamientos de la mujer a la lectura. En el año 2006 se publicó el libro “Las mujeres que leen son peligrosas”, de Stefan Bollmann, que hace un recorrido histórico comentado de la historia ilustrada de mujeres en el acto de leer. El autor hace una división por etapas históricas de la relación entre mujer y lectura a través de las imágenes seleccionadas según el siguiente esquema cronológico:

  • La lectura como vivencia religiosa, presentando a lectoras devotas (s. XIV, XV, XVI)
  • La lectura como parte de un momento de intimidad, presentando a lectoras concentradas en el libro (s. XVII)
  • La lectura como fuente de placer (s. XVIII)
  • La lectura como experiencia sentimental, con lectoras identificadas con las emociones de los protagonistas y explorando las suyas propias (s. XIX)
  • La lectura como pasión en sí misma, con lectoras apasionadas (s. XIX, principios del XX)
  • La lectura como respuesta a preguntas esenciales (s .XX)
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Emilio Sala Francés

No voy a discutir esta clasificación, por lo que los 5 documentos gráficos que voy a aportar , que he seleccionado de mi archivo familiar, corresponderían a la cuarta o quinta categoría, ya que son de finales del siglo XIX y principios del XX.

La primera imagen, “The Reader (La lectora)”, es del pintor inglés Albert Joseph Moore (aprox. 1880), conocido por sus retratos de lánguidas y etéreas figuras femeninas pintadas en el ambiente de lujo y decadencia de la civilización clásica.

El resto de ilustraciones corresponde a la20150302164515128-page-001 revista Blanco y Negro de principios de siglo XX, con algunas curiosidades:

  • El dibujo del alicantino Emilio Sala Francés quizás sea el más genuino de la época, de carácter romántico. Entraría plenamente en la categoría de lectoras emocionales, de ambiente burgués, disfrutando de la pasión de la lectura en un entorno idílico.
  • Más curiosos son los dos dibujos de los pintores costumbristas cordobeses Ángel D. Huertas y Tomás Muñoz Lucena, con modelos lectoras no pertenecen a sectores sociales refinados, sino a entornos rurales. Extraña esta valoración espacio-temporal de la lectura.
  • Y por último, el documento más sorprendente, es la página publicitaria de la Cas20150302164534857-page-001a Drecoll, cuya modelo luce un elegante vestido y en las manos sostiene un libro abierto. ¿Nos imaginamos hoy una publicidad de moda con esta pose?

 

 

En un ciclo de conferencias “Mujeres que leen”, que tuvo lugar en el Museo Thyssen, Marina Mayoral trató el cambio importante en la libertad intelectual de las mujeres que sucede en el siglo XIX, cuando pasan a ser las principales lectoras de la novela como la conocemos hoy. Lectoras para solaz y consuelo, deleite y bálsamo, en el terreno de la intimidad o compartiendo lecturas en un entorno familiar, de las fantasías o del conocimiento, del placer o de la inquietud, lecturas relajadas o palpitantes. 20150302164452932-page-001En palabras de Carmen Diana Dearden, “La que lee es alguien que puede usar la lectura tanto para informarse como para reír o llorar; que no cree casi nada de lo que dicen los periódicos, pero sí, todo lo que lee en los cuentos; la que no sabe existir sin leer. Para una lectora, la lectura es un instrumento para la vida”.
Termino con un enlace en el que disfrutar de una presentación de textos e imágenes sobre este tema. Espero que lo disfrutéis.

https://docs.google.com/presentation/d/1K_qCEYf-Gf6DgcAWk4t0U3Ues2_pDPjBfn6VAzMkJDw/present?authkey=CNzQ24YN&pli=1&ueb=true#slide=id.i0

Pepe de la Torre

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